30 de octubre de 2011

Querido Diario:(Introducción)

Ya estoy aquí de nuevo escribiéndote desde este misterioso internado en el que hace ya un año mi padre me encerró, y la verdad es preferible al tener que oír esas horribles peleas en casa, al fin y al cabo me estoy acostumbrando. La verdad, ya hice bastantes amigos y una amiga inolvidable, mi mejor amiga Serenia, que aunque a veces me saque de quicio le he acabado cogiendo bastante cariño.
Pero sabes que no empecé a escribirte por eso, escribo porque no para de rondarme ese chico, Miguel, el encargado de limpiar los patios y arreglar las cosas en este internado... aunque sé que es dos años mayor que yo no puedo parar de pensar en él, pero claro cómo voy a pedirle de salir o algo parecido siendo el dueño de todo esto mi tío... es impensable, especialmente porque una de las razones por las que estoy aquí es por chicos, ya sabes que mi padre me mandó con mi tío por que no soportó ver el daño que me causa que Marco me engañase, pero es que él no entiende que porque haya pasado una vez no se tiene que volver a repetir, no tienen que ser así las cosas.
Bueno..., hoy me encontré con él por los pasillos e hizo lo mismo de siempre:
M-Hola Carla, bonito uniforme!
C-Estúpido, es el mismo de todos los días!
La verdad, cansa un poco que cada día que pasa y cada vez que nos vemos se repita la misma conversación, ya se que pensarás para qué le insultas, no se supone que te gustaba, exactamente, pero la rabia que me da que sea así de chulo me hace que le diga esas cosas, porque realmente pienso que detrás de esa cara y actitud de chulo hay un chico realmente bueno.
En fin... mañana te seguiré escribiendo , porque ya son las dos y media y mañana tengo clase jeje :)

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