26 de noviembre de 2011

Querido Diario:(Capitulo 18)

Estábamos todos y Armando, comenzó ha hablar:
A-A las doce vendré a ver como esta todo esto y como se encuentra Rango. ¡Espero que este todo en condiciones!-Termino de hablar y se fue.
Y Miguel comenzo diciendo:
M-Os parece bien que Carla y yo curemos a Rango y limpiaremos la cuadras, mientras Serenia limpia la paja, el agua y a Rango.
S-Por mi vale.-Dijo Serenia, cogió a Rango y se marcho.
Así que, hay estábamos, Miguel y yo a solas de nuevo, Miguel con su peto vaquero, sus botas llenas de barro y su polo blanco y yo con una camiseta vieja, unos vaqueros viejos y las botas de montar.
Empezamos limpiando la cuadra mientras Serenia, limpiaba a Rango, acabamos y nos tumbamos juntos encima de la paja, mientras esperábamos que viniera Serenia, Miguel me cogió la mano, se impulso hacia mi y me robo un beso apasionado, luego se ratito, se tumbo de nuevo y yo me apoyé sobre su pecho y así, de la mano nos quedamos dormidos.
Y soñé, soñé que eramos felices, que Melany de moría de celos al verme con el y que podíamos ir libremente de la mano por todo el internado, sin que hubiera problema alguna.
Nos despertamos, porque Serenia, nos llamaba, mientras no paraba de reírse, con Rango agarrado por las riendas
S-¡Eeehh!, ¡Chicos, despertaos!-Dijo Serenia riéndose.
C-Vaya, nos hemos quedados dormidos.-Dije.
Nos levantamos y Serenia dijo:
S-Rango, está lavado y la cuadras está lista por lo que veo. ¿Vais a por la comida, mientras yo voy a por el agua?.-Nos preguntó.
Los dos asentimos y fuimos directos al pajar, comenzamos a recoger paja en montones para Rango, y cuando me di la vuelta para preguntarle a Miguel, si había acabado, sin esperarmelo, me arrojó un montón de paja a al cara y lo siguiente que escuché fueron las carcajadas de Miguel.
C-¡Muy gracioso!, ¡Ya verás!.
Me fui del pajar, salí hacia el bosque, di la vuelta a las cuadras y cogí la manguera que había fuera para lavar a los caballos, cogí un cubo que también estaba allí y me lo lleve, me acerque a la puerta de la cuadra y dije:
C-¡Miguel! ¡Ven Guapo! ¡Que tengo algo para ti!-Dije, medio riéndome.
Desde dentro, se escuchó:
M-No, no. No voy que tu me quieres hacer algo y no tiene pinta de ser nada bueno.
Escuche a Miguel cuchichear desde dentro y vi como una sombra se acercaba, cuando tuvo una forma humana, arroje el cubo encima de ella.
Lo siguiente que escuche fue a Serenia diciendo:
S-¡Que haces!.
Y lo que vi fue a ella, empapada de arriba a abajo y con un mosqueo increíble.

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